viernes, 2 de julio de 2010

El reloj

Aún tengo el reloj que me regalaste en la boda de Miriam, sabías que yo no tendría el cuidado de llevar algún adorno elegante para la ocasión. Siempre estabas al pendiente de los detalles de mi persona, siempre remediando mis descuidos, y completando lo que me faltaba.

Sabes, creo que el reloj no funciona desde el día que nos dejamos, no estoy segura si dejo de funcionar en ese momento, como es un reloj muy elegante, solo lo uso en ocasiones especiales, que tu bien sabes que para mi son muy pocas, no importa que no funcione, siempre trae a mi piel el tacto de tus roces, de tus afectos, como si fueras una brisa que me acompaña y me hace sentir amada otra vez.

Nunca me ha gustado medir el tiempo o estar al pendiente de su paso, pero de alguna manera atesoro y rebaño los momentos que recuerdo a tu lado, recuerdo las fechas y las horas con tanta claridad, que a veces me parece que estoy viviendo en el pasado, repitiendo inevitablemente cada paso, cada beso, cada acierto, y desafortunadamente, cada acción que me alejo de ti.

Desde que no estás, el tiempo se ha vuelto lento y espeso, quizá por eso el reloj se detuvo, no encontró motivos para continuar, y yo… yo araño la esperanza de tiempos mejores, aunque se me hace difícil imaginar tiempos mejores sin tu presencia, sin tu sonrisa ingenua. La verdad es que recordar es lo que mejor me sale hacer ahora que el tiempo se detuvo.

Te comento que Miriam sigue con su marido, aunque sueña con vivir aventuras y conocer gente nueva, sentirse amada como el día de su boda, a ella no se le detuvo el reloj y parece ser que se le gasto la felicidad. Será por eso que mi reloj se detuvo? Para conservar el último instante en que aún nos amamos, el último instante en que lloramos y nuestros besos supieron salados, el cómo nos abrazamos porque sabíamos que eso no iba a volver a suceder.

Ahora me encuentro escribiéndote una carta que no has de leer, es que no puedes, nunca va a llegar a ti, pero en el fondo de mi siento que en donde estas aún puedes percibirme, y aún vuelves a suspirarme, y en algún minuto especial del día, vuelves a amarme.

1 comentario:

  1. Hermosa prosa, sigue así, no descuides este espacio! Lo voy a compartir en el FB para que lo lean de este lado. Ah y pasa a mi blog y dale al boton de Seguir!

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